La pizza casera es uno de esos placeres a los que nadie se resiste, pero prepararla en el horno de toda la vida a veces da pereza. Esperar a que se caliente, el gasto de luz y el calor que se monta en la cocina no siempre compensan, sobre todo para una cena rápida. Por suerte, la airfryer es la solución perfecta para esto.
Hacer pizza en la airfryer no solo es rapidísimo, sino que el sistema de aire caliente a gran velocidad imita muy bien a un horno de piedra profesional. El resultado es una masa crujiente por abajo y un queso perfectamente fundido y dorado por arriba. A continuación, te explicamos los trucos clave y el paso a paso para que te salga de diez.
Los 3 trucos que debes conocer
Para que la pizza no te quede blanda por el centro ni los ingredientes terminen pegados al techo de la máquina, sigue estas tres reglas básicas:
- Precocinar la masa siempre: Si usas masa fresca (ya sea casera o comprada), nunca pongas el tomate y el queso encima desde el principio. El aire de la airfryer va tan rápido que el queso se dorará antes de que la masa se cocine por dentro. Hay que meter la masa sola unos minutos antes.
- Cuidado con el ventilador: El motor de la airfryer tiene mucha fuerza. Si pones rodajas finas de pepperoni, jamón o rodajas de champiñón arriba del todo, saldrán volando y tocarán la resistencia de arriba, quemándose. El truco es poner estos ingredientes ligeros justo debajo del queso para que hagan peso.
- Deja espacio para que sople el aire: No hagas la pizza del tamaño exacto de la cesta. Deja siempre medio centímetro libre alrededor de los bordes para que el aire caliente pueda bajar hacia la base de la pizza y dejarla crujiente por debajo.
Ingredientes básicos (Para una pizza individual)
- 1 porción de masa de pizza (casera, comprada, o incluso pan de pita para una versión express).
- 2 cucharadas de salsa de tomate (bien extendida y sin pasarte para no humedecer la masa).
- 1 puñado de queso mozzarella rallado (especial para pizza, que tiene menos agua).
- Tus ingredientes favoritos (jamón, bacon, aceitunas…).
- Orégano y un chorrito de aceite de oliva.
El paso a paso: De la cesta a la mesa
Paso 1: El precocinado de la masa
Estira la masa dándole la forma de tu airfryer. Coloca un trozo de papel de horno (si es perforado, mejor) en la base de la cesta y pon la masa encima, completamente vacía.
- Configuración: Programa a 200°C durante 3 minutos. Al sacarla, notarás que la masa ya tiene cuerpo y ha dejado de estar blanda.
Paso 2: Montar la pizza sin sacarla de la cesta
Saca el cajón con cuidado y monta la pizza ahí mismo para evitar que se te rompa al moverla. Extiende el tomate dejando los bordes libres, coloca los ingredientes que vuelan y cúbrelo todo con una buena capa de mozzarella. Termina con el orégano y un toque de aceite.
Paso 3: El horneado final
Vuelve a meter la cesta en la airfryer para derretir el queso y dorar los bordes.
- Configuración: Baja la temperatura a 190°C y programa entre 5 y 6 minutos.
- El control: Échale un ojo a partir del cuarto minuto. En cuanto veas el queso burbujeando y con manchas doradas, ya está lista.
Consejo del chef: Si vas a usar queso mozzarella fresco (el que viene en una bola con líquido), córtalo en rodajas y déjalo secar sobre papel de cocina media hora antes. Si lo pones directo de la bolsa, soltará mucha agua y te ablandará el centro de la pizza.
Conclusión
La airfryer demuestra una vez más que es mucho más que una alternativa saludable para freír patatas. Utilizarla como un mini horno para pizzas te permite improvisar cenas espectaculares e individuales en apenas diez minutos, sin ensuciar bandejas grandes ni pasar calor. ¡A disfrutar de tu pizza casera!