Recetas con AirFryer

El clásico de los bares en versión saludable: Patatas bravas tradicionales en AirFryer

El clásico de los bares en versión saludable: Patatas bravas tradicionales en AirFryer

Si hay una tapa que define la cultura de los bares en España, esa es, sin duda, la de las patatas bravas. Crujientes por fuera, tiernas por dentro y coronadas por esa salsa misteriosa, picante y llena de carácter que invita a repetir una y otra vez. Sin embargo, la receta tradicional exige una fritura honda en abundante aceite que, además de sumar calorías, suele dejar la cocina salpicada. Hoy en día, la freidora de aire (airfryer) se ha convertido en la herramienta perfecta para replicar este icono de nuestra gastronomía, logrando esa textura exterior tan deseada de forma limpia, rápida y mucho más ligera.

Hacer patatas bravas en la airfryer no es solo una alternativa saludable; es una técnica infalible si se siguen los pasos adecuados. A continuación, te desvelamos el secreto de las patatas perfectas y cómo elaborar la auténtica salsa brava tradicional (sí, la que no lleva tomate).

El secreto de la patata perfecta: Variedad y preparación

Para conseguir el contraste ideal entre un exterior crujiente y un corazón que se deshaga en la boca, el proceso empieza en la elección del ingrediente.

  1. La variedad: Opta por patatas harinosas o de freír, como la variedad Agria o la Kennebec. Tienen la proporción ideal de almidón y agua.
  2. El corte: Corta las patatas «a lo pobre» o en dados irregulares medianos (de unos 2 o 3 centímetros). Los bordes asimétricos ayudan a que queden zonas más crujientes tras el cocinado.
  3. El truco del almidón: Una vez cortadas, sumerge las patatas en un bol con agua fría durante al menos 20 minutos. Esto eliminará el exceso de almidón superficial, evitando que se peguen entre sí y favoreciendo que queden crujientes. Después, sécalas a la perfección con un paño de cocina.

La auténtica salsa brava tradicional

Mientras las patatas se preparan, es el momento de hacer la salsa. La verdadera salsa brava madrileña no lleva tomate ni kétchup; su textura y color provienen de un velouté o sofrito ligado con caldo y pimentón.

Ingredientes para la salsa:

  • 1 cebolla picada muy fina
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada sopera de pimentón dulce
  • 1 cucharada postre de pimentón picante (ajusta según tu gusto)
  • 1 cucharada sopera de harina de trigo (o maicena para celíacos)
  • 250 ml de caldo de pollo o de carne
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Preparación de la salsa:

En una sartén, sofríe la cebolla y el ajo con el aceite hasta que estén transparentes y blandos. Retira la sartén del fuego un momento, añade los dos tipos de pimentón y remueve rápido para que no se quemen. Incorpora la harina y cocínala durante un minuto a fuego suave. Ve vertiendo el caldo poco a poco mientras remueves con unas varillas para evitar grumos, como si hicieras una bechamel ligera. Deja que hierva unos 5-8 minutos hasta que espese. Pásala por la batidora para que quede una salsa fina y aterciopelada.

El paso a paso de las patatas en la Airfryer

Con las patatas secas y la salsa lista, encendemos la freidora de aire.

Ingredientes para las patatas:

  • 3 o 4 patatas medianas
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Una pizca de sal fina

Preparación:

  • Paso 1: El aderezo. En un bol, mezcla las patatas cortadas y secas con la cucharada de aceite y la sal. Remueve bien con las manos para que todas las patatas tengan una finísima capa de grasa, que actuará como conductora del calor.
  • Paso 2: Primera cocción (ablandar). Precalienta la freidora a 160°C. Introduce las patatas en la cesta y cocina durante 12-15 minutos. A mitad de tiempo, agita la cesta. Buscamos que la patata se cocine por dentro y quede tierna (puedes pinchar una para comprobarlo).
  • Paso 3: Segunda cocción (dorar). Sube la temperatura de la airfryer a 200°C y cocina durante otros 8-10 minutos. Agita la cesta cada 3 minutos. Este choque térmico final es el que creará la costra dorada e irresistible.
  • Paso 4: El emplatado. Saca las patatas bien crujientes, colócalas en un plato hondo y viérteles la salsa brava bien caliente por encima.

Consejos de taberna

  • No satures la cesta: Si pones demasiadas patatas amontonadas, el aire no circulará bien y algunas quedarán blandas. Si cocinas para mucha gente, es mejor hacerlas en dos tandas.
  • ¿Eres de brava con alioli? En muchas regiones es costumbre servir las bravas con una base de alioli y la salsa picante por encima. Si te gusta el contraste cremoso, no dudes en añadir un hilo de alioli casero antes de la salsa brava.

Conclusión

Hacer patatas bravas en la freidora de aire demuestra que se puede disfrutar del picoteo de siempre sin remordimientos ni complicaciones. Logran mantener la esencia crujiente de la tapa tradicional con apenas una fracción del aceite. Prepara una bebida fría, corta un buen trozo de pan para rebañar la salsa y disfruta de la taberna en tu propio salón.